En el marco del compromiso constante con el cuidado integral de nuestros educadores y el fortalecimiento de la vocación docente, el pasado jueves 6 de agosto se llevó a cabo el encuentro espiritual titulado «Una comunidad que se encuentra». Esta jornada reunió a los educadores del Consorcio Salesianos junto a sus hermanos docentes del Colegio Maldonado de Tunja, en un espacio diseñado para hacer una pausa, reconectar y renovar las energías espirituales de cara al inicio del segundo semestre escolar.
La jornada inició con una cálida acogida y la celebración de la Eucaristía, momento en el que la comunidad puso en las manos de Dios el trabajo pedagógico, los sueños y las metas para este nuevo período académico.
Un itinerario de cuatro estaciones para el viaje interior
Bajo una metodología inspirada en un itinerario de viaje, los participantes recorrieron cuatro estaciones temáticas de reflexión personal y comunitaria:
Estación I – El peso invisible: Un espacio de introspección para identificar, soltar y entregar las cargas cotidianas, permitiendo retomar la labor educativa con ligereza y paz mental.
Estación II – Redes que sostienen: Un momento para valorar el trabajo en equipo, recordando que en la pedagogía salesiana la fraternidad y el soporte mutuo son pilares fundamentales para acompañar a los jóvenes.
Estación III – El faro: Una parada orientada a reconectar con el sentido profundo de la vocación docente y la luz espiritual que guía la labor educativa en cada aula.
Estación IV – El equilibrio que compartimos: Un espacio enfocado en el autocuidado, el bienestar integral y la armonía personal, indispensables para brindar una educación de calidad y con empatía.
Fraternidad y espíritu de familia
El encuentro concluyó con un almuerzo comunitario en el que se vivenció a plenitud el carisma salesiano: la alegría de compartir, la charla fraterna y la consolidación de lazos entre las instituciones hermanas.
Con este espacio de recarga espiritual y reflexión compartida, el Consorcio Salesianos reafirma su premisa de cuidar a quienes educan, impulsando comunidades de fe, fraternidad y vocación al servicio de la niñez y la juventud.


























